- - | Por: | Programa: LGS (18:00 - 20:00 hrs.) | Más tarde: Stock UnoCeroUno (20:00 - 22:00 hrs.)

Las siete vidas de Rock 101
Miércoles, 31 de Diciembre de 1969 3288 Rock 101 0

Las siete vidas de Rock 101


Por: Alex Salas / @WinyCuper


El número siete está impregnado de magia y misticismo. El siete bíblico que nos acerca a la idea de perfección, incluso se le conoce como el número de Dios ya que, en el séptimo día, Dios descansó para contemplar su obra perfecta.  En la sabiduría labró sus siete columnas, y en la Roca Eterna esculpió siete ojos, mismos que aseguran su omnipresencia.

 

En la mayoría de las religiones, el número siete imprime la Ley Sagrada del Universo. Los siete días de la semana, los siete planetas (explorados y conocidos hasta hace unos días) son siete también los colores en el arcoíris, siete son las maravillas del mundo y siete las notas musicales. Y dentro de ese largo etcétera de misteriosos sietes, embona perfecto el siete de Rock 101.

 

Siete años de trabajo se dicen fácil, pero cuando cargas en tu espalda el peso de la historia, la cosa cambia un poco. Acomodar en una caja musical la mezcla perfecta de pensamiento nostálgico pero a la vez vanguardista, un corazón análogo y al mismo tiempo digital, una actitud madura y crítica pero también dispuesta al cambio, resulta a final el experimento radiofónico ideal para el oído moderno.

 

Siete son las reencarnaciones por las que debía atravesar un gato para llegar a ser humano, según los antiguos egipcios. Estos animalitos excepcionales nos enseñan que no existe reto insuperable ya sea físico, espiritual o mental siempre que estes dispuesto a atreverte.

 

Rock 101 a siete años de haber sobrevivido a la historia, ha resistido, reencarnado, trascendido y transgredido las barreras del tiempo solo con la intención fiel y persistente de hacer del tuyo, el mejor soundtrack de vida.

 

Así transcurrió un año más para esta legendaria estación de radio. La aventura comenzó el pasado 4 de enero donde, de una forma casi cabalística, comenzaba el #GreatAgain101 a la par del #MakeAmericaGreatAgain. Rock 101 se aventuró en un recorrido musical a través de la historia norteamericana y su fuerte e inminente legado e influencia en nuestro país y cultura, no sin dejar claro que para hacer historia, en necesario hacer también una revolución.

 

Como parte final de la vuelta a las 7 vidas de Rock 101 en 30 días, anclamos al fin en la noche del 25 de febrero, donde todos los planetas, los nuevos y viejos, se alinearon para cerrar con broche de oro la celebración de un año más de hacer historia de la única forma posible: proponiendo.

 

Fotografía Alex Salas

 

Fotografía Alex Salas

 

Nada mejor que conocer a una banda en vivo, sin pretensiones, sin recomendaciones. Aunque ya llevábamos una semana escuchando algo de su nuevo material El Futuro, fue en realidad una grata sorpresa enfrentarse a ese fenómeno inusual denominado rock latino. Y digo grato porque (venga el linchamiento) es realmente difícil toparse con una banda de rock en español. Pero eso es harina de otro costal que desmenusaremos luego. Hoy vengo a conarles que AJ Dávila en un estilo muy sui generis, nos narró historias de cómo el amor es lo más agridulce, de cómo es que se siente ser el boricua más chilango y de cómo brillar en la oscuridad.

 

 

Sin un discurso propiamente político, AJ Dávila hizo continuas invitaciones a la unión latina en tiempos de opacidad. El caos es el corazón que une a los rebeldes que no creen ni en fronteras ni en los muros, el amor es la clave y hay que usarlo como arma hasta acabar con todo.

 

Salvajes, 17, Es verano ya, Beautiful, Post Tenbras Lux, fueron los primeros cuatro temas con los que AJ Davila se abria camino entre ese nuevo público feroz y hambriento. Luego vinieron, Dura como piedra, 2333, Ya sé, Nena Botella y finalmente, El Futuro y en cada una de ellas, una pequeña chispa de gratitud al invitar a integrantes de distintas bandas de la escena nacional tales como Quiero Club, Candy, La Banderville, División Minúscula y los mismos Crocodriles, con quienes comparten escenario y cuarto desde hace ya varios meses, justo aquí, en la Ciudad de México.

 

Fotografía Karina Cabrera

 

Algo de honestidad y cinísmo es justo esa chispa que te atrapa de AJ Davila y es un fenómeno exquisito ese de dejarte sorprender por sonidos no archivados en tu registro cerebral. Un inesperado punk melódico y contagioso entre Pixies, Nirvana y Velvet Underground pero ¡paren todo! ¿de dónde proviene ese acento? Es AJ Davila contando y cantando una mala historia de amor.

 

Luego de una breve pausa, arrivaron los Crocodriles al escenario, mucho más maduros que hace ocho años en el Salón Caribe, pero mucho más enérgicos y contundentes. Aún recuerdo el escenario semi vacío en el que los Crocodriles se daban a conocer en escenarios mexicanos. Muy extraño, por cierto aquel solón lleno de espejos y luces neón que ambientan muy bien al cine de ficheras y de paso al pop noise de los recién nacidos Crocodriles.

 

Fotografía Karina Cabrera

 

En esta ocasión, con una audiencia mucho más enriquecida, Teardrop Guitar, Neon Jesus, Crybaby Demon, Mirrors, Billy Speed, Heavy Metal Clouds, Marquis de Sade, Telepathic Lover, I Wanna Kill, Jet Boy sonaron como nuevas, como enardecidas por una fiebre contenida. ¿Acaso los Crocodriles se han dejado seducir por el calor mexicano?. Oscuros y radiantes, Crocodriles presentan un setlist sobrio pero nutrido lleno de hits por los que recorren sus casi diez años de carrera musical.


Así concluye e inicia esa espiral infinita de la música. Concluye pues, un año de celebraciones para Rock 101 pero a su vez, inicia un año que se pretende intrépido y voráz en cuanto a rock se refiere y ahí estará una estación de radio que no es una entre muchas, sino aquella que es testigo, parte y protagonista del sountrack más importante, el de tu vida.

 

 

Hablemos de shoegaze, Crocodiles en #GreatAgain101

A post shared by Karina Cabrera (@sonicarsenal) on

Comentarios

Notas relacionadas

Síguenos