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#NoHayFuturo - Señor, lo estaba esperando
Miércoles, 16 de Noviembre de 2016 1739 Jonathan Villicaña 6

#NoHayFuturo - Señor, lo estaba esperando

 

Escribo esto al llegar a casa tras una junta maratónica, en medio de la que nos hemos enterado mi socia y yo que ha fallecido Leonard Cohen,  ella lo tomó a la ligera diciendo que ya lo veía venir, yo, decidí seguir con velocidad para terminar lo más pronto posible, abrir una botella de vino y rendirle luto a una de las figuras que sin querer siempre estuvo ahí en mi vida.

 

Desde niño recuerdo en casa de mis abuelos, donde crecí, mi tío escuchaba tanto a Victor Manuel y Serrat como a Leonard Cohen o Dylan, ahí fue donde me familiaricé con esas melodías y con canciones contadas, habladas. 

 

Alrededor de los 15 cuando ya por voluntad propia comencé a descubrir los árboles genealógicos de la música, descubrí que en verdad me gustaba el trabajo del viejo. A lo largo de los años apareció y desapareció, me hizo leer a García Lorca, como también me hizo descubrir (eso si junto a Sonic Youth) a Morente. Que me hizo amar esta parte de flamenco psicodélica gracias al disco 'Omega' que hizo en mancuerna Enrique Morente con Lagartija Nick, un homenaje flamenco-rockero-psicodelico-lisergico, en el que esta fusión rockera/gitana cantaba la obra de García Lorca y Leonard Cohen.

 

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Con Leonard Cohen con una relación itinerante, siempre iba y venia, en una temporada solía fumar marihuana y diseccionar sus canciones, las analizaba hasta olvidar el origen del tren de pensamiento que me llevó a miles de reflexiones en el camino. Incluso antes de pensar que algún día sería manager de Belafonte Sensacional, con Belafonte pasaba horas enteras bebiendo, fumando y reflexionando las canciones de Cohen en un apartamento de la calle de Regina que hacia las veces de cuartel fiesteraca y hoyo funky. 

 

En la intimidad también llegó a aparecer en una etapa oscura en la que con pose de raro e inadaptado seducía chicas con canciones de Serge Gainsburg y Cohen, para convencerlas de que me bailaran hasta que el amor se nos terminara. 

 

Me toco ir de promo con Nacho Vegas cuando contaba a todo mundo como en la entrega del Premio Príncipe de Asturias, trató de advertirle a Cohen que alguna de las manos que sacudía al recibir el premio pudo haber sido la misma que disparó a Lorca. 

 


Siempre tuve la esperanza de poder llegar a un concierto de Cohen, y las apuestas crecieron cuando su manager le chingó su feria y el buen Cohen tuvo que salir de su retiro y regresar a la civilización para tratar de hacer una nueva fortuna, a la única manera que sabía, con la música. 

 

Hace apenas unas semanas escribiendo en un Starbucks a falta de luz o Internet en mi oficina, le di la primera escucha a 'You Want It Darker', se me salieron unas lagrimas, no puedo negarlo.

 

Al llegar a “String Reprise/Treaty” se me rompió el corazón, me temblaron las manos de la emoción de saber al viejo Cohen vivo, con un disco y con la posible oportunidad de que el álbum lo llevara de gira y pudiera verlo. 

 

Hoy bebo un vino y mientras veo este monitor, agradezco los infinitos momentos que la música de Cohen me ha dado, pero siento saudade de no poder lograr ese sueño de poder verlo moverse en un escenario, de no escuchar su viva voz susurrar al micrófono. Me queda esperar que  Morente lo reciba en el más allá extendiéndole la mano para decirle “Señor, lo estaba esperando” mientras con lagrimas en los ojos vuelvo a escuchar: 

 

“I wish there was a treaty we could sign
It's over now, the water and the wine
We were broken then but now we're borderline
And I wish there was a treaty, 
I wish there was a treaty between your love and mine”

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