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Charles Bukowski, Julio Cesar Chávez y un desconocido
Viernes, 18 de Noviembre de 2016 6653 Rock 101 0

Charles Bukowski, Julio Cesar Chávez y un desconocido

 

Por mi mujer, que está buscando algo que nunca encontrará: la verdad.1

 

Por: Julio Cesar Osnaya / @34bogas

 

El 21 de febrero de 1993, Charles Bukowski y el que escribe, fuimos testigos simultáneos de una gran pelea, sí, así fue, hay documentación que lo atestigua y da fe de ese hecho; aunque sé que su incredulidad me está señalando de charlatán, y claro, ¿quién soy yo, quién es Julio Cesar Osnaya Guzmán, con qué rigor escribe, tiene acaso una probada credulidad (les adelanto, no, no la tengo), sus ideas, escritas, han sido comprobadas y contrastadas? sí, mi conciencia (que tampoco es de fiar) ha hecho ese enjuiciamiento

 

Pues bien, el último referido, en efecto, es nadie, o un Don Nadie o Un bueno para nada, o las tres juntas, o esta tercia de adjetivos más los que quieran sumar y multiplicar, el día referido, Buk2 y yo miramos la pelea entre Julio César Chávez y Greg Haugen, dimos cuenta de cómo jabs y volados entraban al cuerpo del retador, cómo lo doblegaba con rectos y derechazos a la mandíbula, estuvimos presentes en la victoria del originario de Ciudad Obregón en el round número cinco; el combate, realizado en el Estadio Azteca ante más de 130,000 espectadores, fue custodiado por 2331 policías, 1571 a píe, 400 jinetes, 300 encubiertos y 60 de la unidad canina3.

 

A Chinaski el box lo exaltaba, le extraía la idea que su vida era una analogía del deporte de los golpes, pues en ella, constante y consistentemente solo había recibido trompadas, en los asaltos de su supervivencia, parecía que jamás era tocada la campana, el réferi de ningún modo declaraba la cuenta; el second de Buk fue la escritura y los sparrings los trabajos despreciables, las prostitutas y el alcohol. La pelea la vimos por el televisor, él en un restaurante mexicano en Los Ángeles, California4, y yo, en un aparador, afuera de una tienda de electrodomésticos sobre la avenida Canal de Miramontes, en la ciudad de México… Sí, sé que están pensando, ¿y eso qué, así qué chiste, ´che güey?, claro, eso no nos vincula, en absoluto, pero a pesar de los cerca de tres mil kilómetros de separación, profundizamos en la contienda expresada a base de puñetazos.

 

Aston ¿Martin? No. Martin ¿Hannet? No. ¿Martines, así, sin acento y con “s”?… ¡¿Rolls Royce?!

 

El editor de libros, uno bueno, puede desempeñar un papel de mucha relevancia e incluso trascendental en el material a intervenir, ejerce el mismo rol que el productor en la música y un nombre en común marca el paradigma, Martin, vertido en dos personajes, uno nacido en 1930, en California, Estados Unidos; el segundo, de Mánchester, Inglaterra, vio luz por primera vez en el año 1948; el californiano, quien tiene el Martin como apellido, de nombre John, tendría ese cometido en el gajo editorial y funda Black Sparrow Press para impulsar la obra de Bukowski; el inglés, quien el Martin lo lleva como nombre de pila, con apellido Hannet, El arquitecto del sonido Mánchester, produce los dos discos de Joy Division y es miembro fundador de Factory Records.

 

De modo que este afligido mundo, sin este par de Martin(es), John Martin y Martin Hannet, sería aún más cuestionable, y no habríamos leído sentencias como, entre los 55 y los 80, las mujeres pueden vivir sin hombres, antes de eso recurrirán a otra mujer o se entregarán a alguna enfermedad como un amante y morirán5; tampoco alimentaríamos nuestra ira sin condenas con esta pauta… malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos: la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo5; de modo que discernimientos a manera de, cuando eres una luz que ilumina a plena potencia no es más que el principio del destierro de una oscuridad que ha cerrado vidas antes de nosotros y cerrará vidas después.5

 

Ninguno de estos vocablos nos hubieran instruido y disciplinado; tampoco tendríamos las resonancias lúgubres donde se aloja la acústica del estertor de 'Love Will Tear Us Apart', ni los murmullos del desasosiego donde imperan en alianza con chirridos propios de una noche desolada de 'Disorder', todos estos goces jamás se hubieran hospedado en la soledad de nuestro desamparo, donde hubiéramos abrigado falsas esperanzas, de no ser por la irrupción de John Martin y Martin Hannet que allanaron en las mentes de sus hospicianos.

 

John Martin, quien dirigía una tienda de muebles, mudaría la profesión, dejaría el hábito carpintero por el editorial. “Puede decirse que cuando Hank y yo nos conocimos fue como cuando el señor Rolls conoció al señor Royce antes de que hicieran los coches”6 dice Martin, quien era un hombre de familia y sin vicios, ni permitidos ni prohibidos, no bebía ni fumaba, un abstinente en materia de placeres profanos e inmoderados, todo en él era sistemático, metódico y puntual, digamos un bostezado estilo de vida, totalmente contrapuesto al del escritor ¡imaginen la combinación!

 

 

En 1966 son publicados los primeros poemas de Buk para la recién formada Black Sparrow Press, que sería su primera casa editorial en los Estados Unidos. Uno de los primeros títulos que tuvo buena aceptación, e incluso reediciones, fue 'Cartero', escrita en tres semanas e iniciada al día siguiente de la renuncia de Bukowski en la oficina de correos, terminada el 21 de enero de 1970, esta obra ocupó el número noventa y nueve en el catálogo de la editorial.

 

el estar juntos lo resuelve casi todo,/en realidad, lo resuelve todo…6

 

El 19 de octubre de 1973, en el Barnsdell Park Arts Center, es exhibido por primera vez, 'Bukowski', opera prima y documental del director de cine, Taylor Hackford, que filmó una de las lecturas que Chinaski hizo en San Francisco, este recital habita en los 35 mm mayoritaria y métricamente. La película, en blanco y negro, muestra el desahogo y desgarro de su escritura; el carácter templado por la desilusión y el despecho; también exhibe cómo vivía y a dos de sus mujeres, Liza Williams y Linda King, esta última, escritora y escultora que fue inmortalizada en la novela 'Mujeres', en la que es representada por Lydia Vance quien es el artífice de la escultura del rostro de Bukowski, que puede verse en este film; también es la musa del poema La Ducha; King escribiría posteriormente el libro 'Loving and Hating Bukowski'.

 

El director de cine italiano Marco Ferreri, estrena en 1981 su 'Ordinaria Locura', basada en el libro de cuentos de Hank, 'Erecciones, Eyaculaciones, Exhibiciones'; en esta película, Henry no interviene en el guion y tampoco en la actuación. Años atrás, Ferreri había basado ya otra de sus películas en un cuento de Franz Kafka.

 

En 1987, se realiza 'Wie schrijft die blijft', Quien escribe los restos, entrevista filmada por el belga, Martin Coenen (sí, otro Martin). En este mismo año se realiza la película 'Crazy Love', basada en un relato, otra vez de 'Erections, Ejaculations, Exhibitions, and General Tales of Ordinary Madness', el relato en cuestión, 'The Copulating Mermaid of Venice, Calif', en el que el director también belga, Dominique Deruddere, se auxilió; el guion estuvo a cargo de Marc Detain y quien interpretó al escritor fue Geert Hunserts; cabe destacar que este cuento no está incluido en la edición de Anagrama, el título lo explica todo 'La Sirena copuladora de Venice, Calif'. En Scribd, pueden leer en inglés este y otros títulos censurados.

 

 

Muchos años antes que Sean Penn quisiera realizar una película sobre El Chapo Guzmán, estuvo dispuesto a interpretar a Bukowski, cobrando solo un dólar, siempre y cuando el director fuera Dennis Hopper; deseos no cumplidos pues Henry estaba comprometido contractualmente con Barbet Schroeder, quien elegiría a Mickey Rourke para el papel protagónico, que en su momento no quiso presentarse en casa del escritor para tratar el guion, pues no podría manejar tanta presión; el resultado sería 'Barfly' que aborda la vida de Hank sobre unos pocos días de un período de diez años; la película, en la que Buk tiene una pequeña aparición, un cameo; contó con guion escrito por él mismo. 'Barfly' tuvo su estreno en 1987.

 

En 2003, el director John Dullaghan estrena 'Born Into this', documental que incluye varias tomas de Taylor Hackford, tomadas treinta años atrás; en la película se descubren revelaciones tan puntuales como su obra, tales dichos son, “El amor es una niebla que se quema con el primer rayo de luz de la realidad” y “Nadie sabe que es escritor, solo creen que son escritores”6; también, en otras de sus declaraciones, se puede palpar su poesía, su vómito por la sociedad y el ultraje de la humanidad. Asimismo se incluyen declaraciones de personajes como Tom Waits, Bono, el poeta Lawrence Ferlinghetti, su editor John Martin, su hija Marina Bukowski, su biógrafo Neeli Cherkovski, su esposa Linda Lee, Sean Penn y un largo etcétera.

 

'Factotum', dirigida por Bent Hamer, da a luz en el 2005, el protagónico (y antagónico físicamente, igual que Rourke en 'Barfly') es Matt Dillon, quien al final del largometraje interviene en una fastuosa escena, suntuosa por las palabras expresadas, profusa por la sentencia del poema, 'Tira los dados'.

 

 

El 2013 tiene otra película sobre Henry, con el originalísimo título, 'Bukowski', de James Franco, escrita por él mismo y Adam Rager, el papel principal estuvo bajo la representación de Josh Peck.

 

¿Envidia y rencor?

 

Ahora cualquier borracho que haya aprendido dos o tres líneas de Charles Bukoswski en las redes sociales, muchas de ellas falsas, las expresa como suyas, como si ese simple hecho fuera suficiente para que el espíritu de Hank tomara posesión de la débil mente del bebido en cuestión; sí, sé que están pensando que esta invocación que proclamo proviene de la envidia y el rencor, pues bien, es cierto, los celos, la antipatía, la repugnancia y el fastidio, brotan desde mi de la peor manera, son incontrolables e independientes, este desprecio es como aquel provocado en la niñez por algunos mozalbetes que descubrían nuestro escondrijo secreto, donde nos guarecíamos, entre otras cosas, de ñoños y jugadores de fútbol.

 

 

Sé también que piensan sobre mi elitismo y que pretendo guardar derechos de privilegios sobre la cultura, pero no, nada de eso, puede ser que a la obra de Buk le suceda lo que han sufrido y padecido grandes canciones al ser presentadas (por mozalbetes usurpadores) y programadas, una y otra vez en estaciones de radio como alfa, mix o universal stereo, entre tantas otras.

 

Yo, que lanzo quejas como si Chinaski bebiera, que prorrumpo en contra de esos borrachos de poca monta con intelecto simulado, sin ideas propias ¿qué pretendo provocar con este artículo? Estoy manteniendo a Henry al alcance de más y más caza-citas de pelafustanes para que muestren su vastísimo talento; qué contradicción la mía, ¿cuál es la razón de ello, difundir una molécula de la cultura, exponer una alternativa de escritura y de vida?... ¡No! ¡Nada de eso!

 

Lo hago por las mismas razones que quienes inundan las redes sociales, buscar ese increpado like, ¡Maldita vanidad! Estoy escribiendo este texto solo para que mi nombre esté en las marquesinas editoriales, busco el renombre, busco las palmas y también el desprecio, como si en verdad fuera a conseguirlo… Durante muchos años, más de veinticinco, seguí esa máxima de Baudelaire que rezaba, “Si han sido escritos, por lo tanto son”, lo que establece el máximo desinterés por el texto después de su concepción, no importa nada ya su final y destino, así sea la hoguera, la basura o una pila de papeles, por el solo hecho de existir, tiene su peso y establecida su manifestación. Ahora, he sido levantado por las fuerzas de la petulancia, mi carácter se ha debilitado y me he dejado seducir por la arrogancia de la vanidad, he fracasado como hombre.

 

Durante un tiempo claro que intenté ser él, por supuesto, pretendí escribir como Buk, pero cuando me di cuenta que eso sería imposible, (justo antes de iniciar este escrito y veintiséis años después del primer intento), he decido no más engaños ni simulaciones; pues después de leer publicaciones de Guillermo Fadanelli y J. M. Servín, vi claramente lo ridículo y limitado que alguien puede llegar a ser cuando intenta encarnar en alguien más, y mis textos estaban caminando en ese pantano viciado y falso.

 

Puedes evocar toda la bibliografía de Chinaski, saber de memoria su biografía y recitar sus poemas, esto no te convierte en poeta o escritor, bueno, ni escribir te acerca, sin importar cuán tan buena pueda llegar a ser tu escritura… ¡Vive tu existencia! ¡No lo imites! ¡No lo adores! Rompe el paradigma de ti mismo, deja de lado escribir como Buk, deja de imitar sus prebendas, y no solo sus furias, también los de cualquier otro, hazte a un lado, para de duplicar y remedar vidas ajenas, cuando descubras que la propia es inmejorable, tendrás más de todo aquello que anhelas y replicas.

 

Vivir en cloacas, compartir el cuerpo con prostitutas y beber hasta caer no te convierte en nada; ser un marginado, intentar serlo, tampoco; del mismo modo que mirar películas de David Lynch no te torna en ese desquiciante creador, pues el genio del director no poseerá tu mente, tu creación o inteligencia no explotará ni crecerá exponencialmente por cada obra maestra cinematográfica que veas; lo mismo sucede si lees un gran libro o admiras por horas una pintura, nada de esto te convierte o transforma en un personaje culto; deja de alardear que conoces a tal o cual artista y creador, que sean ellos quienes digan conocerte, deja de reaccionar e imitar los diálogos de películas…

 

Si has de ser escritor, director de cine, actor o actuario, no sigas los caminos trazados y forjados por otros, no seas como debas ser, no seas como dicta la norma, no seas como impone el canon… haz de ti una obra única, no tiene que ser faraónica o perfecta, solo tiene que ser tuya, crea bajo tus reglas y deja libre a tu mente.

 

1 Neeli Cherkovski, 1993, Hank, La vida de Charles Bukowski, Barcelona, España, Editorial Anagrama, p. 270. (Frase dicha por Charles Bukowski, brindando en su boda con Linda Lee el 18 de agosto de 1985).

2 Para quien no esté familiarizado con los escritos de Charles Bukoswki, Hank, Henry, Chinasky y Buk, son los nombres con los que el mismo autor se hacía llamar en sus escritos.

3 Michael Martínez, 23 de febrero de 1993, Boxing; Chavez Knocks Out Haugen In Fifth, The New York Times.

4 Charles Bukowski, 2000, El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Barcelona, España, Editorial Anagrama p. 77.

5 Charles Bukowski – Sheri Martinelli, 2007, Noche de escupir cerveza y maldiciones, Correspondencia, Barcelona, España, Editorial La Poesía señor Hidalgo, p. 103, 63, 151.

6 Neeli Cherkovski, 1993, Hank, La vida de Charles Bukowski, Barcelona, España, Editorial Anagrama, p. 180.

7 Fragmento del poema La Ducha.

8 Bukowski: Born into This, 2003, 130 min. Estados Unidos, John Dullaghan.

 

 

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