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7 años
Es solo rock and roll, pero me gusta
Miércoles, 19 de Abril de 2017 1752 Rock 101 0

Es solo rock and roll, pero me gusta

 

Por: Alex Salas / @WinyCuper

 

Así resuelven los Rolling Stones una gran incertidumbre humana ¿Para qué tanto alboroto alrededor de solo música? Y es que habemos locos a los que en serio no nos importa dejar sudor, lágrimas y algunos miles de pesos solo por el rock.

 

Y es aquí donde lanzo un atento aviso a los trolls, haters e inconformes con lo sucedido en días pasados en el Centro Dinámico Pegaso con la cancelación del Festival Ceremonia en su edición 2017, que son por lo general aquellos que odian los retrasos, los precios altos, las largas filas, la mala organización, la lluvia, el calor y casi todo en el mundo: Señores, los humanos se equivocan, los errores suceden y los imprevistos ocurren, se llama vida y todos, absolutamente todos somos vulnerables de caer en su insoportable levedad

 

Hasta los dioses griegos cometieron un millón de equivocaciones para culminar en su máxima obra ¿Qué nos hace pensar que nosotros, humildes mortales, seremos capaces de crear obras perfectas?

 

A lo mucho lograremos dejar algún tipo de rastro en este mundo esperando que sea lo más benéfico posible, algunos otros, a los que llamamos locos, capaces de cargar con todos los dolores físicos y las penas del alma. Los que se desvelan guiados por una musa infame, esos que no se conforman con la realidad en segunda dimensión y necesitan abrir cada vez más puertas para saciar su curiosidad. Esos seres inquietos capaces de sangrar por un factor emocional y a quienes veremos todo el tiempo moviéndose y moviéndonos hacia lugares incómodos y desconocidos, tristes, eufóricos tal vez. 

 

Esos que merecen ser despellejados en un escenario ante los ojos extasiados de un público insaciable… la noticia es que si no estás dispuesto a pagar ese precio, pues quiere decir que solo eres un espectador, lo cual no está mal tampoco y además, como tal, adquieres otro tipo de poderes y responsabilidades. Ser espectador te obliga a ser cada vez más exigente para tener un segmento de comparación, como espectador también deberás ser disciplinado y ordenado para darle sentido al conocimiento adquirido; deberás conocer otros ámbitos del arte para entender las referencias de aquello que estás presenciando y por supuesto, esto te compromete a hacer sacrificios de tiempo y dinero motivado siempre por pasión.

 

La cosa es que si no estás en ninguno de esos dos bandos y andas por la vida ajusticiando, criticando y vociferando sin conocimiento de causa, eres parte, entonces,  de esa masa inerte que solo replica la violencia, el desconocimiento y la ignorancia.

 

En estos días hemos visto ir y venir informaciones, juicios, amenazas y opiniones sobre diversos temas que han polarizado y han dividido al mundo en dos: los buenos y los malos, los liberales y los conservadores, los que saben y los que no saben el meollo, los que han leído y los que no, los ricos y los pobres, los privilegiados y los desprotegidos, las víctimas y los verdugos. En realidad es la lucha de toda la vida y aunque sé muy bien que anhelar la unidad de pensamiento y emociones además de utópico resulta una idea aburridísima, considero que no estaría nada mal que una deidad ultrasensorial, omnipoderosa y megasabia pudiera de pronto poner alto al ego desbordado que a otorgado la libertad de opinión en las redes sociales, ya que este poder desmedido lo único que provoca es polaridad, desconocimiento y violencia, mucha violencia, como si no ya tuviéramos suficiente.

 

Un ejemplo de esto son los acontecimientos más recientes, apenas el sábado pasado en Coachella cuando Radiohead ascendió al escenario en medio de un montón de fallas de sonido por lo que en pleno show tuvieron que parar una y otra vez hasta que el sonido quedó listo para ser dignamente escuchado.

 

 

Y otro gran momento lo vivimos, como mencioné arriba, en el  festival Ceremonia cuando este se pudo llevar a cabo tan solo un día después gracias al apoyo de esos soñadores quienes no dudaron en mover un poco sus agendas para poder quedarse un día más y esos amorosos espectadores de los que les hablaba hace un rato quienes también tuvieron que llegar tarde al trabajo y mover cielo mar y tierra para poder estar ahí esa noche; esos, tanto unos como otros que hacemos de todo por el rock and roll solo porque nos gusta.

 

Con un cartel reconformado al 80 por ciento y al 70 por ciento de la capacidad general, hubo un Festival Ceremonia feliz en domingo en el que todo mundo la pasó muy bien.

 

 

¡Todo listo! #CeremoniaEnDomingo 🙌🏼

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Y claro que el sistema apesta y con él toda la monstruosa infraestructura que conlleva tener que hacer filas infinitas, pagar precios injustos, comprar en preventas exclusivas o en reventas abusivas y tener que jugar a ese juego burocrático que nos hace soñar con el privilegio de ser parte de algo importante, más hay algo que el sistema jamás podrá robarnos: Nuestras experiencias.

 

Yo no pude quedarme y ser testigo del show plagado de poesía de Björk, ni de la adrenalina desenfrenada de Underworld, ni de la energía trip deep del guapo de Nicolas Jaar, otro error humano categorizado como “de fuerza mayor” me mandaron de regreso a la menos ventilada Ciudad de México, donde siguieron y seguirán ocurriendo errores humanos que me harán hacer bilis y vomitar amarillo, por los que estaré molesta tres horas o quizá tres días o hasta  tres meses, porque los humanos somos tremendamente vulnerables de caer, porque somos tremendamente torpes o porque simplemente Mercurio está retrogrado.

 

Pero quisiera jamás perder la habilidad de sorprenderme y sonreír con las pocas cosas que sí podemos hacer bien, como hacer y escuchar rock and roll.

 

Por un mundo con menos ego cibernético y más amor real.

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